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jueves, 30 de agosto de 2007

Unas horas en Londres

Ayer aproveche parte del dia que me quedaba para ir a misa a St. Benedict's Abbey in Ealing, que por cierto es una abadia de monjes benedictinos mucho mas grande que la mismisima Catedral de Delhi. Poco mas, nuevo paseo por mis zonas preferidas de la ciudad y corriendo a la cama porque para mi era muy tarde. Mucho mas teniendo en cuenta que la noche anterior me levante a las tres de la manana para coger el avion en el Indira Gandhi International Airport. A las tres de la manana, en mi horario mental ya habia dormido ocho horas, asi que me he levantado a tomar el clasico te y me he fumado un cigarrito en el jardin ahuyentando al zoro que suele merodear la zona. Luego he podido dormir algo mas.

Segun acabe esto me voy al aeropuerto porque estoy harto de llegar con el agua al cuello, medio nervioso porque voy a perder el vuelo, haciendo cola el ultimo y con los problemas de sobrepeso en la maleta que ya resuelvo de las formas mas peregrinas para evitar pagar un duro. Podria hacer un blog sobre las diferentes formas de rebajar el peso de las maletas y pasarlo todo al equipaje de mano o al myself. He llegado a subir a un avion con tres camisas puestas, dos chaquetas y seis libros para leer un poco en el viaje... Claro que esto es nada con lo que debe estar pasando el otro madrileno que ha estado conmigo en Delhi, Mr. Martin Cabanna, que en estos momentos debe estar metido en un tren camino de Bombay donde hara escala antes de irse a Bangalore. Por favor, contacta con el para todo lo que quieras saber de la India. Yo doy por terminado el tema. En mi cabeza solo existen ya las hojas de excel y el trabajo que me espera.

Y que nadie se olvide de que en cualquier momento y por cualquier causa uno puede terminar en la India con lo puesto.

Umm, creo que voy a gastar mis ultimas libras en tomar algo de carne...

lunes, 27 de agosto de 2007

Cosas que son opcionales en la India

Después de casi un mes en la India no voy a decir que esté especialmente asilvestrado porque hasta cierto punto me he manejado como un occidental. Es decir, uso desodorante, voy con la camisa puesta por la calle, como sobre un plato con cubiertos, voy calzado... Pero todo esto es bastante opcional en la India, es decir, puedes hacerlo o no, puedes tenerlo o no. Desde luego, no se hunde el mundo por carecer de ciertas cosas y la India es la demostración más evidente de ello.

Esta es una lista de cosas opcionales en la India, es decir, se pueden tener o no, se pueden usar o no:

Cama
Casa
Medio de transporte
Teléfono
Zapatos
Camisa
Dientes
Desodorante
Peine
Cubertería
Tabaco
Comida
Dinero

No es difícil encontrar incluso a gente que ha convertido en opcional todo lo anterior a la vez. Es más, es bastante fácil encontrar gente que vive en la calle, duerme sobre el suelo, va andando a todos los sitios descalzo y sin camisa, no usa teléfono y por supuesto ni usa desodorante ni conoce lo que es un peine. Fuma y come lo que encuentra por la calle, no tiene ni necesita dinero y ya no tiene ningún diente.

Y no pasa nada. Bueno, pasa que la miseria material en que se encuentra una persona así la consumen lo suficiente como para que no pueda cultivar aspiraciones un poco menos materiales. Es muy difícil que alguien en estas circunstancias pueda interesarse por los bienes del espíritu, por su enriquecimiento personal como persona, por la cultura, por el conocimiento... con conseguir algo que llevarse a la boca ese día ya le llega.

Osea, que no me vengan con las bondades de la espiritualidad indhu que estuvieron tan de moda porque no hay de donde coger nada de nada.

martes, 21 de agosto de 2007

Empiezo a fumar tabaco de la India

He empezado a fumar tabaco de la India. Primero se acabaron los euros, luego las libras y ahora las rupias... Lo siguiente es que empiece a vender mi propia ropa porque tengo sobrepeso en la maleta y no estoy dispuesto a que me cobren.

Y un suceso curioso... Lo de que aqui todo el mundo habla ingles es muy poco cierto. Hablan ingles exactamente los mismos que saben ingles, ni uno mas. El resto del personal hace gestos, habla indhi o cualquier otra de las 22 lenguas excepto ingles. Pues bien, como era de esperar, el vendedor de tabaco no hablaba ni una palabra de ingles y no conseguia entender que a mi no me interesaba su paquete de Marlboro Light sino que queria ver todo el genero local y sus precios. El puesto de tabaco esta en medio de la calle, en una zona de mercado. A la vista de semejante desentendimiento entre el vendedor y yo se ha acercado una paisana de unso sesenta, embuchada en su sari, diciendome que ella hablaba ingles. Digamos que lo medio hablaba pero algo sabia. El caso es que la paisana le traducia mi ingles al sandokan que vende tabaco y hemos podido entendernos rapidamente...

Y aqui viene lo curioso del asunto. Ahora, cada vez que voy al maldito mercado a comprar algo, sobres, sellos, lo que sea, se me aparece la misma paisana que me saluda y que es una de esas miles de personas que en la India se dedican al doing nothing. Resulta que como esta simpre alli conoce a todo el mundo, a los vendedores y a los compradores, y me ha incluido en su agenda de habituales del barrio a los que hay que saludar y ayudar si lo necesitan. Me hace inclinaciones de cabeza con las manos juntas. No es una mendigo, no quiere dinero, es simplemente una vecina amable que vive en la zona y que se pasa el dia paseando por el mercado y hablando con la gente. Conoce a todo a todo el mundo asi que se siente en la obligacion de conocer al nuevo merodeador del mercado que soy yo. Muy agobiante tener que saludar con inclinaciones de cabeza a la abuela del sari cada vez que me la encuentro en el market...

sábado, 18 de agosto de 2007

Parte del día, por decir algo

Hora local: 10.45
Temperatura: 36 Celsius
Humedad: 45%
Sensación térmica: 39 Celsius
Horas que llevo despierto: 5h. 15m.
Cosas que he hecho en este tiempo: 8
Cosas que me quedan por hacer: 23
Horas que he hecho de deporte hasta ahora: 0,9
Veces que me he duchado: 3
Calorías ingeridas en el desayuno: 680
Calorías eliminadas en el deporte: 255
Horas que he dedicado al estudio hasta ahora: 1
Veces que he dicho sorry por no haber entendido bien lo que me dicen: 8
Gente con la que he hablado hoy: 14
Insectos que me han atacado: 4
Insectos abatidos o rechazados: 4
Tiempo estimado en hacer este post: 1m. 30s.

viernes, 10 de agosto de 2007

Cosas del horario, cosas de la vida

Yo ya no tengo ni idea de qué hora es ahora mismo en España, ni me importa. Sé que aquí hay una diferencia de cinco horas y media con Londres, así que en España será una más o menos, ya ni lo sé. Pero hablando de horarios... hoy me he levantado a las 6.10 de la mañana que es la hora habitual de levantada por aquí. Ya ni lo siento, después de quince días en Londres levantándome a las 5.40. Lo de las 6.10 me parece un lujo asiático, por una vez en el sentido literal de la expresión. Atención, que viene lo fuerte: a las 8.00 de la mañana ya había desayunado, había ido a Misa, había leído el Times of India, conocía los resultados del críquet de ayer y estaba ya en unas instalaciones deportivas de Delhi jugando al tenis con un peruano, un keniano (que no keniata, creo) y un italiano. A las 10.30, después de dos horas de partido sobre tierra batida, con cincuenta grados de temperatura, ya estaba para volverme a la cama.

Tan diferente como el horario es el uso que en la India se hace de las cosas. Sobre todo en lo relativo al número de gente que puede usar a la vez un medio de transporte. Algunos ejemplos reales que ya he visto:

-Gente que cabe en una moto: yo he visto hasta seis en la misma moto, y dos de ellos eran mujeres que vestían el sarhi y montaban de lado. Me río de Rossi. No es fácil ver una moto con menos de tres personas.
-Gente que cabe en una rickshaw (un taxi que no deja de ser una vespa con un cajón detrás para que se sienten dos más): he contado hasta diecinueve, incluidos los que van por fuera agarrados.
-Gente que admite un camello en una autopista sin que el animal se muera: yo he visto hasta cinco personas en el camello, y atado al animal un carro con unas quince personas y bastante carga. El camello iba lento pero hay que decir en su favor que se movía.
-Tema trenes es cosa aparte. Da igual si sacas el billete o no, el revisor no va a pasar porque es imposible que pueda andar por dentro del tren. La gente rebosa por los bordes. Cuando pasa el otro tren por la vía contraria hay que apretarse un poco, claro.
-Autobús público: por definición no para nunca, sino que aminora la marcha. La parada física propiamente no existe, o mejor dicho, es cambiante y está formada por cinco o seis personas que se juntan en cualquier parte de la calle. No sé cuanta gente puede ir dentro del autobús. Tampoco he podido calcular cuánta gente va por fuera. Ni siquiera sé de qué color es el autobús porque no se ve.

La verdad es que todo esto es llamativo si lo piensas pero en realidad aquí parece muy normal y tu no te das ni cuenta. El tiempo mejora un poco y es importante que siga sin llover porque así baja la humedad y se empieza a poder respirar. No dejes de mirar las temperaturas en el cuadro de la derecha. Sigo vivo.

jueves, 9 de agosto de 2007

Animales que me han atacado: varias abejas, una mangosta, un perro, un buey y un mono.

Ayer estuve en el Taj Mahal rodeado de buena gente pero hoy quería zanjar el tema de los ataques de animales que he recibido. Para empezar, vaya por delante que no soy ningún provocador de animales, más bien al contrario, soy bastante asustadizo.

El tema es que no me parece ni medio normal que en dos días me hayan asustado tantas alimañas. Vamos con las abejas que fueron las primeras en interactuar conmigo. Ya he dicho, creo, que aquí en Delhi hay cientos de personas haciendo las cosas más peregrinas del mundo por la calle. Pues bien, andaba yo tranquilamente por la ciudad cuando de repente un mal nacido decide vender enjambres de abejas en la acera. Esto me parece bien si los enjambres están controlados pero cuando me quise dar cuenta estaba metido en una nube infernal de abejas. El caso es que el vendedor estaba tan campante, sin camisa ni nada, rodeado de cientos de abejas. Fueron sólo diez pasos pero muy tensos. Pues bien, no acabo de salir de ésta cuando en la calle siguiente se me cruza delante de los pies un bicho que a mi me pareció grandísimo y que salió de repente de un lateral, cruzó delante de mí a la velocidad de un rayo, y desapareció por el otro lateral de la calle. Mientras me recuperaba del infarto la gente de alrededor me explicaba en un inglés choricero que el bicho era no sé qué, y que era muy bueno porque se comía las serpientes. Cuando escuche la palabra snakes decidí que lo mejor era salir de allí cuanto antes, sólo me faltaba la serpiente... Luego he sabido que se trata de una mangosta y que son bastante comunes aquí. Lo que no termino de entender es por qué la mangosta no puede esperar a que pases tu y luego pasar ella, sino que te tiene que darte un susto de muerte. En fin...

Lo del perro fue más normal. El día de excursión al Taj Mahal un perro decidió darnos la comida merodeando entre nosotros. No fue más allá pero el canino tenía la peor de las pintas, no se iba ni a tiros y es conocido que aquí todo bicho de estas características tiene la rabia. Si te muerde ya puedes ir cogiendo el avión para casa porque los hospitales de aquí son peores que la misma rabia. Y lo del buey fue simplemente que al cruzar una calle me metí entre dos coches y de repente, por el otro lado, apareció un buey bastante rápido que también iba a pasar entre los dos mismos dos coches, pero en sentido contrario claro, hacia mi. Aparte del susto inicial, me pareció conveniente volver sobre mis propios pasos y ceder el paso al animal, que es lo educado. Ya se sabe, antes de cruzar la calle conviene mirar que no venga ningún buey.

Y el mamífero estrella que casi me convierte en su dinner: un mono de tamaño medio- grande, una especie de mandril que merodeaba junto a unos amigotes de su misma calaña en los jardines de al lado del Taj Mahal. Aquí sí que vi la muerte de cerca. El caso es que me parecieron simpáticos, especialmente uno que tenía una cría colgando. Fue acercarme un poco para hacer la foto y salieron huyendo. Pero de repente, uno de ellos, el que tenia la cría colgando, no pudo saltar la valla en su huida y dio media vuelta a toda velocidad para atacrme a mi. Casi me muero, cuando ya me veía con el mono agarrado a mi nariz se paró en seco a un metro y se puso a chillar en un tono muy amenazante, momento que aproveché para coger las de Villadiego. El mono es un bicho muy peligroso y por aquí caua estragos. En el metro de Delhi, que no se me ha ocurrido coger todavía, tienen un súper mono para asustar a los otros monos y que los viajeros puedan ir tranquilos. Así está el tema por aquí.

De momento, sigo vivo. Esta foto lo demuestra. No es que me de aceites, es que ayer en el Taj la sensación térmica se acercó a los 60 grados.

martes, 7 de agosto de 2007

Esperando al remontada que no me llega

Ha llegado el momento de decirlo claramente. Con tres dias me sobra. Sufro un importante jet lag que no remonto, tengo algo de ansiedad y un sueno horrible. Del calor ya ni hablo, me paso el dia pegado a un ventilador o al aire acondicionado. Solo dire que hay ventilador en el ascensor para que no te mueras mientras subes dos pisos en el. Dicen que te acostumbras lo que no dicen es en cuanto tiempo. Ayer mismo pensaba que me rendia y que me volvia a Londres de donde nunca debi salir. Hare un pequeno esfuerzo adicional a ver si puedo.

Hoy estoy un poco mejor. He abandonado las medicinas contra la malaria porque aqui no he visto ni un mosquito, porque son super fuertes porque cuando salgo me hecho el auyentamosquitos que espanta hasta a los indios. Ademas, en Delhi no hay malaria actualmente aunque va por rachas.

He empezado a hacer deporte a diario, la comida es buena y bastante occidental, no pica mucho, la casa esta bien, la gente es estupenda.

Manana esta prevista la visita al Taj Mahal que esta solo a doscientos veinte kilometros de Delhi. Eso aqui es que esta al lado. La India tiene mil millones de personas y en Delhi vivimos solo diceciseis millones. Es la tercera ciudad mas grande del mundo, tiene unos cuarenta kilometros de largo. Y sigue habiendo gente por todos lados, parece una broma. Miras a una terraza y hay gente, miras a un jardin y hay gente, miras por la calle y hay miles de gentes, entras a una tienda y esta llena de gente, sales a la puerta y hay gente. Gente, gente y mas gente. Estan por todos lados.

la india