Era bastante pequeño, y sólo había uno para cada persona. Pero era ternera y estaba allí. Ha sido el primer trozo de carne que tomo desde el día 4 de agosto. Ha sido como un milagro. Las personas que me cuidan se han dejado la piel por conseguirlo. En Delhi, en principio y en final, no se come carne nunca, tan sólo pollo. Mucho menos ternera porque la vaca es un animal sagrado. No sé cómo explicar esto... para conseguir un pedacito de ternera tienes que tener algo más que contactos...
Delhi es muy hindi. Si crees que puedes reencarnarte en un animal y que los hombres y las vacas son iguales a nadie se le ocurre matar una ternera, mucho menos para comérsela. Es exactamente igual que si en España alguien mata a su abuela para acompañar a las patatas. Va a la cárcel directamente. Aquí es igual lo que pasa es que no todas las personas son iguales ante la ley. Un cristiano puede tomar carne sin ir a la cárcel pero un hindi no.
Enlazamos un tema interesantísimo. Aquí la religión es muy importante y todo el mundo pertenece a un grupo religioso, quiera o no. Yo es que soy ateo. Muy bien, pero ateo cristiano, ateo hindú o ateo musulmán... Esto es así porque el grupo religioso delimita sus deberes y derechos frente a la ley y son distintos según su religión. Un ejemplo de rabiosa actualidad. Ahora en Delhi está prohibido conducir moto sin casco aunque nadie lo cumpla. Los sijs protestaron ante esa ley porque si no quitan el turbante ni para acostarse pasan de quitárselo para ponerse el casco. Pues bien, el gobieno cambia la ley, que pasa a ser: todos irán con casco excepto los sijs. Hay un incipiente movimiento llamado por la unidad de la ley que pretende que todos sean iguales ante la ley pero le deben quedar unos quinientos años para que alguien los tome en serio.
Pues eso, a volver a los arroces que son muy buenos...